Ahora que se acercan esos días de descanso de Semana Santa te quiero proponer un par de cosas que te llevan a una tercera muy importante y es: CONECTAR CONTIGO MISMA Y CON ESO QUE TE DA ENERGÍA
Tanto si te vas a otro lugar, a la playa, a la montaña, como si simplemente te quedas en casa descansando, es importante que en tu agenda reserves un rato para ti. Un rato para leer, pasear tú sola, sentarte a ver el mar, irte a tomar un café sola, lo que te apetezca, pero TÚ SOLA.
Y ahora igual te preguntas que por qué es necesario ir tú sola a hacer algo. Pues es sencilla la respuesta e importantísimo el resultado de esa acción, y es CONECTAR CONTIGO MISMA, conocerte, pasar tiempo contigo y disfrutar de ti.
Sé que pensarás que eso de decir a tu familia o pareja “voy a salir una hora sola” es de egoístas y que te entran sentimientos de culpa por dejarles una hora. Lee de nuevo, 1 hora. ¿Crees que por una hora que estén sin ti es un acto de egoísmo? Pues claro que no porque la definición de “egoísta” define a la persona que teniendo algo para compartir no lo hace porque no quiere hacerlo. Recapacita ahora.
El día tiene 24 horas y te pasas casi 18 despierta y compartiendo con los demás. ¿Por qué no puedes dedicarte a ti misma 1 hora? Te lo diré, por lo que te dices a ti misma. Y de ahí sale ese sentimiento de culpa. Es decir, todo está en tu cabeza.
Te propongo que lo hagas, al menos un día, y observes qué sucede en ti. Vas a darte cuenta de que tu auto confianza va a subir. Y qué bien se siente una cuando confía en ella misma, cuando se ve capaz y que puede hacer cosas por una misma. Te inunda un sentimiento de libertad y felicidad que hará que llegues a ver a los tuyos con tan chute de energía positiva, y con una actitud tan diferente, que el resto de las horas compartidas con los demás serán de muchísima más calidad.
Atrévete. Pruébalo.
Y la otra cosa que te quiero proponer es que medites. Si eres una mujer que ya está acostumbrada a meditar y lo tienes incorporado a tus hábitos diarios, sabrás de sobra los múltiples beneficios que nos aporta la meditación diaria. Pero si no has meditado nunca, te voy a dar unas pautas para que des tus primeros pasos.
Dentro de lo que es mindfulness hay dos formas de practicarlo. Una que es la formal, es decir, lo que conocemos como meditación, y la informal. Pues para estos días de vacaciones te propongo que practiques la meditación informal. ¿Y de qué se trata?
Pues de algo tan sencillo como estar “aquí y ahora”.
Sí, ya sé que lo habrás escuchado y leído en muchos sitios esto de estar en el presente y vivir el ahora. Pero ¿y cómo se hace?
Así de fácil. Te pongo un ejemplo. ¿Qué sucede cuando estás viendo una maravillosa puesta de sol en la playa o en la montaña? Seguro que en esos minutos te quedas embobada disfrutando de los colores del cielo, del agua, de los árboles, etc., y lo único que hay en tu cabeza son todas esas percepciones y una emoción, de asombro, de alegría, o cualquier otro tipo de emoción. Pues precisamente ahí estás en el “aquí y ahora” ¿ves que fácil? Y es que en ese momento no piensas en nada más, tu mente no está ni el pasado ni el futuro, está en el presente, disfrutando de la vida.
¿Y cómo llevar esa presencia a las actividades que puedes hacer durante estos días? Pues viviendo y disfrutando cada momento con todos tus sentidos. Saborea esa comida, escucha las olas, los pájaros, observa los diferentes colores, toca la arena, las hojas de los árboles, huele ese coctel especial, y mientras hagas todo eso, dejarás de divagar con tu mente para empezar a vivir el presente.
Si, además, esos ratitos sola los vives desde el presente es cuando vas a conectar con tus emociones y sentimientos. Vas a conocerte mejor porque vas a saber lo que te viene bien y lo que no, y vas a buscar la mejor forma de tener más de eso que te hacer sentir viva y plena. Y vas a conseguir paz y equilibrio emocional.
¿Merece la pena practicar?
Pues claro que sí.
Felices días de descanso.

