Siempre duele romper una relación de pareja incluso para la persona que decide terminarla. No hay que olvidar que ambas personas decidieron en su día apostar por conocerse y construir un proyecto de futuro conjunto y todo eso que estaba en sus mentes y metas como personas y compañeros de camino se ve truncado. Por eso es doloroso para ambos.
Sin embargo, la persona que es dejada, sobre todo si no se lo espera, puede que se resista a su nueva realidad de vida y no sepa cómo afrontar esa situación.
¿Qué sentimientos aparecen en una ruptura amorosa?
La primera emoción es la de SORPRESA, de shock, cuando quien es dejado no se lo espera. Una sensación de incredulidad se apodera de la persona durante los primeros momentos al recibir la noticia. Y es que muchas veces, a pesar de saber y ser conocedor de que la relación está en «cuidados intensivos» y «agonizando», la persona se resiste a que su vida cambie.
En realidad, lo que subyace en esa ruptura que se veía venir, es una sensación de desconcierto, de abandono, de ansiedad al pensar en el futuro porque la vida va a dar un cambio radical. En definitiva, es miedo al cambio, a salir de la zona de confort, de la rutina diaria y de lo conocido hasta ese momento porque ahora llega la inseguridad del futuro.
Cuando todavía hay amor hacia la otra persona que es la que ha decidido marcharse, los sentimientos que pueden aparecer son de INFRAVALORACIÓN, sentir que ya no se es válido para esa persona, ni digno de ser amado, decepción, incapacidad, enjuiciarse por lo que se debería o no haber hecho o dicho, en definitiva, menospreciarse a uno mismo por no ser ya la persona elegida por nuestra persona amada.
Si la ruptura se da por una infidelidad o cualquier otra circunstancia que hacía que la relación fuera insostenible, el gran sentimiento es de DECEPCIÓN y ENGAÑO porque ya se había hecho todo lo posible para que la relación funcionase pero el esfuerzo solo venía de una de las partes. A esta decepción se le puede unir también sentimientos de infravaloración al verse «sustituida» la persona por otra y sin «aviso previo».
¿Y a qué me refiero sobre ese «aviso previo»? A que lo honesto hubiera sido informar a su pareja de que ya no la amaba, de que la situación ya no la podía sostener más en el tiempo antes de jugar a dos bandas.
Como cada relación de pareja es un mundo, no se puede generalizar, y por ello mismo se pueden mezclar estos sentimientos y aparecer otras emociones más cuando se da una ruptura amorosa.
Y entonces, ¿cómo enfrentamos este momento tan doloroso de la ruptura amorosa?
Lo primero es saber que una cosa es el dolor de la ruptura amorosa, y otra cosa diferente es el sufrimiento. ¿Y por qué? Pues porque siempre duele una ruptura amorosa, siempre, ya que es un shock, algo inesperado o algo a lo que la persona se resiste por diferentes motivos personales. Pero el sufrimiento es la elección personal de sentarse a «tomar café y dialogar» con ese dolor.
Sí, no es lo mismo el dolor por una ruptura amorosa que el sufrimiento por una ruptura amorosa.
En el primer caso tendremos la capacidad de aceptar la situación lo antes posible para seguir adelante, y en el segundo caso nos quedaremos anclados a esa situación buscando miles de respuestas a preguntas que solo puede responder, si así lo desea, nuestra ex pareja para poder entender el por qué de esa ruptura amorosa.
CLAVES PARA SALIR ADELANTE DESPUÉS DE UNA RUPTURA AMOROSA
Para mí unas de las claves fundamentales para avanzar después de sufrir una ruptura amorosa son el PERDÓN y la ACEPTACIÓN.
Primero hay que pasar por el duelo afectivo. Es necesario hacer el duelo después de una ruptura amorosa para llegar a esa aceptación y así soltar para seguir adelante.
Las fases del duelo son el shock inicial, la incredulidad de lo sucedido, el enfado y la ira, la tristeza y la aceptación ligada al perdón.
Estas fases casi siempre se transitarán después de una ruptura amorosa aunque su duración depende de cada persona porque cada uno tenemos un ritmo diferente para trabajar en nosotros mismos y pasar de una etapa a otra. Muy brevemente, te voy a describir lo que sucede en cada etapa del duelo.
- El shock inicial es la llegada de la noticia
- La incredulidad llega después con esos pensamientos tipo «esto no me puede estar pasando a mí», «pero cómo puede ser así», etc.
- El enfado y la ira viene cuando te «rebelas» ante lo sucedido, buscas culpables, motivos de «venganza», etc.
- La tristeza es un paso maravilloso porque nos invita a hacer introspección en nosotros mismos, a averiguar qué hay en nuestro interior que necesita nuestra atención para mejorar, aunque exteriormente se una etapa de llantos y no tener ganas de nada.
- La aceptación es la etapa que llega cuando hemos pasado por ese dolor útil que nos ha ayudado a sobreponernos y cambiar nuestras creencias, aprendizajes, ideas, etc., sobre las relaciones de pareja y las rupturas amorosas. El perdón es parte de esta etapa y sirve para aceptar que cada parte de la pareja tiene su responsabilidad, que se crece y evoluciona de forma diferente, y que no habla solo de nosotros o solo de la otra persona.
- FLUIR con la vida. Esta es la mejor etapa de todas porque aquí ya puedes plantearte una nueva relación de pareja, si así lo deseas, o trabajar en ti para que la relación contigo misma o mismo sea excelente.
RECOMENDACIONES DESPUÉS DE UNA RUPTURA AMOROSA
- Contacto cero
- Retomar las salidas con tus amistades
- Retomar tus actividades y hobbies
- Hacer deporte
- Contacto con la naturaleza
- Meditación y Mindfulness. Práctica diaria.
- Hacer todo aquello que te dé energía y te haga vibrar
Y ahora ya sabes que después de una ruptura amorosa no se acaba la vida, sino que comienza una nueva etapa en la que te vas a amar profundamente para poder conectar con la persona que realmente te va a amar, sabiendo que nada es para siempre.

